Para Entender la Farsa de las Autoridades Universitarias (UNAM-México) Por el Encuentro Universitario de Estudiantes y Activistas Para Entender la Farsa de las Autoridades Universitarias (UNAM-México)
Por el Encuentro Universitario de Estudiantes y Activistas


1. ¿Qué es la CECU?
La CECU, es una comisión decidida por el Consejo Universitario, al margen de la comunidad, para organizar un Congreso. Las autoridades (que son una diezmilésima parte de la comunidad) se dan el 45% de los 48 comisionados en esa CECU. La comisión queda en todo sujeta al Consejo Universitario, no puede decidir nada más que propuestas al Consejo. De los 48 miembros de la comisión, decidieron que sólo 22 representarían al 92% de los universitarios (250 mil estudiantes y 29 mil académicos), eligiéndose en un proceso completamente fraudulento: queda en manos de las propias autoridades la organización de la elección de candidatos a comisionados en cada escuela y facultad; y, para determinar a los 22 comisionados de estudiantes y profesores, se haría una rifa a cargo del mago del fraude, el priísta José Narro. Esta es la farsa que quisieron realizar el martes 26.


2. ¿Qué tipo de Congreso podría organizar una comisión de tales características?
Una comisión hecha a imagen y semejanza del Consejo Universitario, sujeta en todo al Consejo, no podría más que decidir el tipo de Congreso que quieren las autoridades, un Congreso controlado por ellas, y que sólo pueda decidir lo que las autoridades quieren imponer desde hace más de una década: los dictados del Banco Mundial, las medidas neoliberales para la UNAM; el desmantelamiento de la universidad nacional pública y gratuita. Y recordemos que cada que el Consejo Universitario ha intentado imponer tales medidas, se ha hundido a la UNAM en grandes conflictos que, en 1986 desembocaron en la huelga del CEU; y en 1997-99, desembocaron en la huelga del CGH de casi 10 meses.

3. ¿Por qué convocamos a impedir esa elección, y la impedimos en donde pudimos?
a) Porque es mil veces mejor parar ahora a De la Fuente y su Congreso amañado, antes de que vuelva a hundir a la universidad en un conflicto mucho más costoso para todos los universitarios.
b) Porque diversas manifestaciones dejaron en claro que la comunidad no está de acuerdo con esa CECU: academias de profesores de CCH, cartas de profesores de distintas facultades, cartas de la Federación de Colegios del Personal Académico, Asambleas de Trabajadores, y la consulta que hicimos el 20 y 21 de febrero, con la participación de más de 30 mil universitarios, en su mayoría estudiantes.
c) Porque el punto anterior dejaba en claro que la comunidad no asistiría a las urnas; que sólo votarían las autoridades, sus incondicionales, quienes buscan acomodarse sin importarles que la comunidad esté completamente fuera del proceso, y alguno que otro despistado-engañado.
d) Porque las autoridades no tienen ningún pudor, unos cuantos votos les bastan para repetir y repetir que el proceso fue legítimo. Así es como eligen a su Consejo Universitarios, con votaciones de risa, que varían de los 10 a los 300 votos, dependiendo de la escuela; así fue como en 1986 impusieron su llamado Plan Carpizo, con una “consulta” de no más de 3 mil en una comunidad de 300 mil; igual lo hicieron en ’97 y ’99, con “consultas” de risa avalaron sus imposiciones. Un voto en una escuela, les bastaría para decir que ahí la elección fue legítima.
e) Porque todo el proceso impulsado por José Narro, De la Fuente y su Consejo Universitario para organizar un Congreso, no tiene nada que ver con la exigencia del CGH de un Congreso Democrático y Resolutivo, donde la comunidad en su conjunto: estudiantes, profesores y trabajadores, sea quien decida el rumbo que habrá de seguir la universidad.

4. ¿Qué logramos el 26 de febrero?

Aunque las autoridades se inventen 82 dependencias, todos los universitarios sabemos perfectamente que el 99 por ciento de los estudiantes y profesores se concentran en 31 escuelas y facultades (9 preparatorias, 5 CCH’s, 13 Facultades y una Escuela Nacional en C.U., 5 ENEP’s y FES, y 3 Escuelas Nacionales periféricas). De estas 36 dependencias, la elección a la CECU NO SE REALIZÓ en 21: Preparatorias 2, 8 y 7; CCH’s Naucalpan, Vallejo, Oriente y Azcapotzalco, y las 14 escuelas de C.U. (en 12 retiramos las urnas y en 2, Arquitectura e Ingeniería, las autoridades se las autorrobaron, lo que anula la elección, de acuerdo a sus propias reglas). Esto quiere decir que en más la mitad de los lugares donde se concentra el 99% de los estudiantes y profesores, NO SE REALIZÓ la elección. Además, de las escuelas donde sí se realizó la elección, las votaciones fueron mínimas; por mencionar un ejemplo, en FES-Cuautitlán, donde los estudiantes montaron guardias en cada urna, llamando a no votar, a las 15:00 hrs. se reportaba que la urna para estudiantes que más votos tenía, eran 4. ESTA CLARO QUE LA CECU QUEDO REDUCIDA A NADA.

5. ¿Qué ocurrió realmente el 26 de febrero? ¿Hubo algún profesor golpeado o vejado, como dicen los medios de comunicación?

En general, no hubo ningún problema para retirar las urnas. Se llegaba a las casillas, se exigía la entrega de las urnas, y después de una discusión, los funcionarios de casilla entregaban las urnas o permitían que se retiraran sin oponerse. En varios lugares los funcionarios de casilla nos manifestaron que la recomendación del director de la escuela era: entregar las urnas sin resistencia, “para evitar enfrentamientos innecesarios”. Y, en más de un lugar los funcionarios de casilla nos dieron las gracias por “liberarnos de esto”, manifestando que tampoco estaban de acuerdo con la CECU y que se veían obligados a estar en las casillas por su cargo como consejeros técnicos o académicos, o porque se los pidió su jefe inmediato o su director de tesis.
Escuelas donde hubo problemas:
Derecho: funcionarios de la dirección y alrededor de 30 porros, esconden las casillas en el auditorio y hacen una valla a la entrada. Al llegar la marcha que fue recogiendo las urnas en las distintas facultades (alrededor de 2 mil compañeros), se hace otra vaya frente a la de los porros, gritando consignas y exigiendo la entrega de las urnas. Los porros responden a las consignas con todo tipo de golpes. Un grupo de estudiantes se mete por una coladera al auditorio. Dentro del auditorio, los funcionarios que se encontraban entregan las urnas y abren el auditorio. Los porros se dispersan y se les sigue para ubicar las urnas que faltaban. El hijo de Narro, reconocido porro de Derecho, corre y varios compañeros lo siguen; otro estudiante ve al porro corriendo, le mete el pie y el junior se cae, y encima le caen un par de “sapes”; otros compañeros llegan, detienen la gresca y lo dejan ir. Distintas comisiones ingresan a oficinas en busca de las urnas que faltaban. En las oficinas hay discusiones. Alejandro Echavarría (Mosh), que estaba en una de las comisiones que ingresó a una de las oficinas, jamás amenazó a nadie y mucho menos con arma blanca. Afortunadamente, toda esta parte quedó filmada, desde que la comisión llega a la oficina, la discusión que se da, hasta que la comisión sale del lugar. La acusación de amenazar de murete con arma blanca a una profesora, es una total calumnia; con base en la cual se le ha levantado una denuncia penal a Alejandro.
Filosofía: la asamblea decidió cerrar las áreas administrativas y lo hacen los compañeros de Filosofía desde el martes temprano. El director y alrededor de 20 profesores del llamado “grupo PRI de Filosofía” y allegados a este grupo, rodean una urna y la sacan de la Facultad. En el estacionamiento estudiantes discuten con los que rodean la mesa. Un estudiante se cuela por debajo de las piernas de un funcionario al centro de la rueda donde está la urna. Los “profesores” empiezan a darle una golpiza al estudiante. Los estudiantes que están del otro lado de la rueda agarran al estudiante que está siendo golpeado y lo jalan para rescatarlo. Los “profesores” muerden y golpean los brazos que se extienden tratando de jalar al estudiante atrapado; finalmente logran arrancarlo de los golpeadores. (Las imágenes que repiten en las televisoras, son parte de este jaloneo, afirmando que son los estudiantes quienes golpean. En las imágenes no se logra distinguir). Sigue la discusión y el director acepta realizar un debate público a las 12 del día, y mientras tanto no se pondría ninguna casilla, hasta que se decidiera al respecto en el debate. Los “profesores” le reclaman al director haber aceptado esto, y se van todos a discutir a un salón. Nunca llegan al debate. (Para los estudiantes de Filosofía es claro lo que sucedió y hasta los moderados se ven obligados a reconocer públicamente que la provocación la montó el director y los que soltaron golpes y mordidas fueron los “profesores” del “grupo PRI”.)
6. ¿Qué quieren castigar las autoridades con sus actas?

Han levantado ya 3 actas penales y 3 ante el Tribunal Universitario por “las agresiones a funcionarios y profesores”; han levantado actas para rescindir el contrato a 4 trabajadores; y amenazan con más. Esta claro que los agresores son ellos: las autoridades, sus porros, sus priístas y sus aliados. La impresionante campaña en los medios de comunicación con todo tipo de mentiras, sólo busca preparar a la opinión pública y a los propios universitarios, para justificar la represión política. Esto es lo que pretenden hacer las autoridades. No castigar la obstrucción a ningún acto democrático, porque era una farsa lo que se realizaba. No castigar ninguna agresión física a profesores, porque no se agredió a ningún profesor. Están rabiosos porque les estorbamos para avanzar en la organización de un Congreso amañado que les permita legitimar los mandatos del Banco Mundial. Quieren castigar la oposición a ese Congreso, la oposición al proyecto neoliberal de Universidad. Quieren castigar la posición de defender y luchar por un Congreso realmente democrático y resolutivo, la posición de defender y luchar por una universidad pública y gratuita, sin las mafias incrustadas en el poder de la UNAM, una universidad al servicio de la población en su conjunto y sus necesidades más urgentes, y no sólo las de los grandes empresarios como ellos pretenden.

7. ¿Qué sigue?

NI UN PASO ATRÁS PARA IMPEDIR QUE DE LA FUENTE, IMPONGA SU CONGRESO AMAÑADO.
NI UN PASO ATRÁS PARA IMPEDIR QUE DE LA FUENTE VUELVA A HUNDIR A LA UNAM EN UN CONFLICTO DE GRANDES PROPORCIONES. A PARARLO AHORA.
Sus actas no nos amedrentan y no nos detendrán. Este conflicto no terminará hasta la anulación de todas las actas. Que no se les ocurra a las autoridades repetir su farsa de elecciones en ninguna escuela, porque lo volveremos a impedir. Que no se les ocurra intentar insacular (rifar) a nadie para determinar a sus 22 estudiantes y profesores para su CECU. No tienen forma de legitimar lo que es totalmente ilegítimo.